jueves, 19 de marzo de 2015

Stanley Kubrick´s A Clockwork Orange (Review)




Anthony Burgess, autor del libro del mismo título A Clockwork Orange (1962), dijo en más de alguna ocasión que detestaba el trabajo de Kubrick sobre su obra. 


Anthony Burgess


No necesariamente por la adaptación, simple y sencillamente que consideraba poco creativo proyectar esta obra visualmente propiamente. No culpo a Burges, por su no tan egocéntrica posición, al fin de todo, él es el autor del libro y está en su sano de derecho de incriminar a Kubrick de tan poca "creatividad". Creo que es de lejos una de las mejores películas de todos los tiempos, tanto por su estética como su atmósfera, incluso la adaptación del guión no es tan indiferente, a excepción de ciertos detalles. Es un encuentro con la violencia o como lo define el propio Alex DeLarge: Ultraviolence, algo así como una violencia incontrolable inspirada por un placer o gusto innerente de cada ser humano, en este de la música y siendo más específicos: la Novena Sinfonía de Beethoven.


Stanley Kubrick


A Clockwork Orange (1971) de Stanley Kubrick, podría ser la película la película que menos adaptada a su tiempo, con un estilo futurista y una visión de la sociedad no tan alejado de la realidad solamente que con toques sarcásticos. 1971 era un año de libertad y desenfreno, tanto en el plano artístico como el social. No era tan escandalozo entonces para esa época esta película, no tanto por lo menos como lo fue el libro 10 años antes. Los diálogos son casi retóricos y los personajes le agregan más dramatismo con actuaciones marcadas por la sobriedad. Destaco algo interesante de Kubrick, que no abandona la participación de la mujer dentro de sus películas por lo menos persiste en su anterior trabajo A Space Odyssey (1968); no tanto que es una percepción machista, simplemente que la mujer muestra una línea contínua sin altos y bajos; a excepción de algunos personajes; claro ejemplo de esto es la mamá de Alex, no falta ver más de 5 min de su actuación para darse cuenta de ello.



Kubrick, ya venía de hacer 2001: A Space Odyssey (1968), y las espectativas eran más que altas. La primera vez que tuve la oportunidad de ver La Naranja Mecánica (por su traducción al español), me recordó al apelativo con el que se conocía a la selección de futbol de Holanda, no estaba tan alejado de la realidad, de hecho, le dieron ese nombre a la selección por la película. 

Yo defino a la La Naranja Mecánica, como un logro cinematográfico, la historia o guión es exquisito. Hay tanto de lo que se puede hablar de ella. Desde el plano social, hasta detalles mínimos como la fotografía.








Incluso el vestuario, una moda no tan abusiva para la época pero si muy representativa, es como un juego entre lo que se supone son tendencias futuristas y lo que ya se maneja hasta esa fecha sobre lo que se conoce como cultura POP. 



Lo más destacable sin duda es en parte los infortunios de Alex, y como él define sus ideas tan elocuentes. Me interesó mucho, el procedimiento Ludovico; sumamente creativos. Incluso se culpa al espectador de morbo al considerar dicha técnica como necesaria solución a los problemas de violencia y criminalidad.





 

En terminos generales, es una película obligatoria, me refiero al sentido de que incluso es un gran beneficio autoconsolador, por un lado el anti heroe que en este caso es Alex, consigue que el espectador considere que la sociedad lo ha hecho frágil, sin embargo, es inevitable pensar que su acción previo a la técnica ludovico no es más que parte de su rebeldía y que sea como sea, eso llega a conseguir una pena. Alex tuvo que reconocer que la sociedad no es solamente violencia, sexo, alcohol y dinero; es algo incluso más peligroso: Control e indiferencia, marcado por el mismo sistema, un control del individuo y una indiferencia egocéntrica que nos hace evitar el mal colectivo y procurar el bien propio. Ahí radica el título de la Naranja Mecánica, el mismo hombre es una máquina; un objeto mecánico que se rigue por directrices pre establecidas. 

Sea como sea, Stanley consiguió extraer la esencia, la matería prima para consolidar por medio de su visión el trabajo de Burgess. Un trabajo excelente, sobre todo por la visión de Kubrick, y todo lo que implica la película misma. La época fue propicia para que saliera algo único, quizás en estos tiempos con las nuevas tecnologías y demás, no se hubiera conseguido el mismo resultado, incluso con otro director.

Puntuación: 9.3/10




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